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Calma Canina

Por qué el mito de la dominancia está superado

Tu perro no se sube al sofá para dominarte. Se sube porque es cómodo y huele a ti.

«Hay que ser el líder de la manada» sigue siendo uno de los consejos más repetidos en educación canina. Y es una idea que la etología clínica ha dejado atrás desde hace bastante tiempo.

De dónde salió la idea

Viene de observaciones antiguas de lobos en cautividad, en grupos artificiales formados por animales sin parentesco, metidos juntos en un recinto.

En ese contexto forzado aparecían luchas de estatus marcadas. Se concluyó que así funcionaba la estructura social del lobo, y esa idea se trasladó al perro doméstico.

Por qué no se sostiene

Cuando después se estudiaron manadas de lobos en libertad, la estructura resultó ser básicamente familiar: unos padres con sus crías de distintas camadas, no una jerarquía de luchas constantes por el poder.

El modelo original se construyó sobre un contexto que no representaba la vida real de la especie. Y el perro doméstico, además, lleva miles de años de domesticación aparte del lobo.

Lo que sí explica la conducta cotidiana

Un perro que se sube al sofá no está reclamando un trono. Está en el sitio más cómodo y que más huele a ti de toda la casa.

Un perro que tira de la correa no lo hace para demostrar que manda. Tira porque tirar ha funcionado antes: el paseo avanza más rápido.

Un perro que gruñe con la comida no desafía tu autoridad. Está comunicando que algo le incomoda, con las herramientas que tiene.

Por qué la idea sigue viva

Es una historia sencilla y visual, fácil de contar en televisión. Y ofrece una explicación única para conductas muy distintas entre sí, lo cual resulta cómodo aunque sea impreciso.

El problema es que, al aplicarla, se recomiendan técnicas de sumisión forzada, como tumbar al perro de espaldas o comer antes que él para «marcar posición», que no tienen respaldo y que en muchos casos generan miedo o incluso reacciones defensivas.

Qué hacer en su lugar

Trabajar con normas claras, consistentes y sostenidas con refuerzo positivo, tal como se explica en qué es la educación canina en positivo.

No hace falta ganarse un rango. Hace falta ser previsible, y eso se construye con consistencia, no con dominación.

Preguntas frecuentes

¿Entonces no existe ninguna jerarquía entre perros?

En grupos de perros que conviven puede haber patrones de prioridad de acceso a ciertos recursos, pero es mucho más fluido y contextual de lo que sugiere la idea de una jerarquía fija tipo alfa, beta y omega que se popularizó.

¿Comer antes que mi perro tiene algún efecto?

No hay evidencia de que el orden de la comida establezca ningún tipo de estatus. Puedes darle de comer cuando te resulte más práctico sin que eso afecte a la relación.

¿Por qué algunos educadores siguen usando este enfoque?

El sector no está regulado de forma uniforme en España, y conviven formaciones muy distintas entre sí. Por eso conviene preguntar directamente qué método usa un profesional antes de contratarlo.

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