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Calma Canina

Mi perro se para en el paseo y no quiere andar

Un perro que se para en seco está comunicando algo. La pregunta es qué.

Vais caminando y de repente se para en seco. Planta las cuatro patas y no hay quien lo mueva, o solo avanza si tiras con fuerza de la correa.

Antes de pensar que es terquedad, vale la pena mirar qué hay detrás.

Descarta primero lo físico

Si el parón es repentino y en un perro que antes caminaba bien, revisa las almohadillas por si hay alguna herida, una piedra clavada, o el asfalto demasiado caliente en verano.

El dolor articular, sobre todo en perros mayores, también puede manifestarse como una resistencia a seguir caminando, especialmente cuesta arriba o después de un rato de paseo.

Si es miedo

Un perro que se para y se resiste a avanzar, con el cuerpo bajo y buscando volver atrás, probablemente tiene miedo al entorno.

Aquí arrastrar es lo peor que se puede hacer. El desarrollo completo está en mi perro tiene miedo a salir a la calle.

Si es que prefiere quedarse oliendo

Distinto es el perro que se para porque está enganchado a un olor y no quiere moverse de ahí. El cuerpo suele estar relajado, la nariz pegada al suelo, sin señales de tensión.

Ese parón no es un problema, es la razón de ser del paseo de olfato. Si vas con prisa y necesitas avanzar, un simple cambio de dirección con la correa, sin tirón brusco, suele bastar para que retome la marcha.

Si busca volver a casa

Algunos perros se paran de forma sistemática siempre en el mismo punto del paseo, intentando dar la vuelta hacia casa. Puede ser simplemente preferencia de ruta, o puede señalar que ese tramo concreto tiene algo que le incomoda.

Cambiar la ruta unos días y observar si el parón se repite en el nuevo trayecto ayuda a distinguir una cosa de la otra.

Qué hacer en el momento

Espera unos segundos sin tirar. Si el parón es breve y retoma la marcha solo, no hace falta hacer nada más.

Si se prolonga, agáchate a su altura, llama con voz tranquila desde un poco más adelante, y usa un premio para invitarle a moverse, en vez de tirar de la correa.

Si no se mueve en absoluto y parece asustado, no insistas. Da la vuelta y acorta el paseo esta vez. Mañana se retoma desde un entorno más fácil.

Preguntas frecuentes

¿Debo llevarlo en brazos si se niega a caminar?

Como solución puntual para salir de una situación concreta, puede valer, sobre todo con perros pequeños. No debe convertirse en la norma, porque no ayuda a que aprenda a caminar por decisión propia en ese entorno.

¿Es normal que se pare más en un perro mayor?

Sí, puede ser más frecuente por motivos articulares o simplemente porque su ritmo natural es más pausado. Si el cambio es reciente y notable, conviene una revisión veterinaria para descartar dolor.

¿Cambiar de ruta ayuda o solo pospone el problema?

Puede ser útil para diferenciar preferencia de ruta de un problema real de miedo, como se explica en el artículo. Si el perro se para en cualquier ruta nueva por igual, el problema probablemente no es la ruta en sí.

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